martes, 11 de julio de 2017

Perdona si te llamo amor. Federico Moccia.


No tengo dudas de que este libro es más conocido gracias a la adaptación cinematográfica que dirigió el propio Federico Moccia. Hubo otra adaptación española que en mi opinión no le hace sombra a la italiana. Y ninguna de las dos le hace sombra a la novela. Pero ayuda a ver mejor el enfoque que el autor quiso darle a esta obra.

Perdona si te llamo amor quiere ser una novela que habla sobre el amor entre dos personas a las que separa una edad considerable. Pero en mi opinión el autor se ha basado el tópicos y no consigue plasmar bien la esencia que quiere transmitir, que no es otra que la de que el amor no tiene edad. Y creo que también quiere transmitir que nunca es tarde para volver a sentir la magia que regala el enamorarse y el vivir enamorado. Pero falla al centrarse en unos tópicos que hacen que los personajes pierdan personalidad, como si todos los cuarentañeros fueran igual que Álex y todos los adolescentes fuesen igual que Nicky.

Nicky es la chica adolescente, una chica que está terminando el instituto y que tiene en la cabeza los sábados de fiesta con sus amigas en las mejores discotecas de Roma. Álex es un creativo de éxito al que acaba de abandonar su novia. Un hombre que se cura el corazón entregándose al trabajo y que cumple sus responsabilidades al pie de la letra.  Basta echar un vistazo alrededor para darse cuenta que existen personas de 40 años más inmaduras y cobardes que un recién nacido y que hay personas de 18 que no están pensando todo el día en la música dance y son capaces de mirar hacia el futuro teniendo claro los pasos que quieren dar. Y aquí radica el punto donde la historia a mí no me ha convencido del todo. Porque más que una diferencia de edad, es una diferencia de personalidades lo que se intenta vencer. Quizá el hecho de la diferencia de 20 años entre los protagonistas lleva intrínseco la diferencia de personalidades, pero el lector nunca tiene la sensación que los 20 años sean el problema. Sino más bien las formas de ser tanto de Nicky como de Álex. Y existirían aunque fuesen de la misma edad.

Álex, siendo el mayor, es el que más vueltas le da a la conveniencia de una relación con una mujer que acaba de salir de la adolescencia. Nicky es más impulsiva e intenta enseñar a Álex que las cosas pequeñas son a veces las más grandes y que no es una locura, por ejemplo, ir a vivir a un faro una temporada pudiendo ser una experiencia enriquecedora que va en contra de las normas de la sociedad.

El plantel de personajes secundarios dan mucho juego a la historia y el autor los aprovecha para introducir vivencias del día a día que ocurren en todas las parejas. Casos como el de Flavio se pueden ver todos los días y el autor deja en el aire que con solo un movimiento las cosas pueden cambiar para mejor. Estos personajes le dan una variedad a la trama necesaria y al final tenemos una radiografía más extensa de cómo funcionan las relaciones y de cómo nosotros mismos las deterioramos.

Cuando llegas al punto y final te das cuenta de que es la voluntad y las ganas de que las cosas salgan bien lo que mueve el mundo y lo que mueve al amor. Y que no hay imposibles si dos personas quieren estar juntas. Por ese motivo, Perdona si te llamo amor me ha parecido una historia de amor hermosa, pero lejos de esa historia que, cuando existe una diferencia de edad considerable entre dos enamorados, viene a la cabeza de forma automática. Es una historia de amor que enseña que todas las relaciones tienen un trabajo por delante, como saber dar y ceder, como compartir momentos, como tener la confianza de poder hablar las cosas sin miedo. Y para ello, no importa que haya 20 años de diferencia entre dos personas. Solo importa que esas dos personas crean en su historia y empiecen a construirla juntas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario